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LA BIBLIA DICE
ESTUDIO BÍBLICO JONÁS 01
Programa No. 02-08-2010
Saludos cordiales, amiga amigo oyente. Bienvenida, bienvenido al estudio bíblico
de hoy. Si alguien le preguntara: ¿Qué es lo que más le
gusta hacer? Estoy casi seguro que muy pocos, tal vez nadie, respondería:
Obedecer. En cambio, si la pregunta fuera: ¿Cuáles son algunas
de las cosas más importantes que una persona debe hacer? Con gran probabilidad,
“obedecer” estaría en los primeros lugares de la lista. ¿Por
qué es que todos sabemos la importancia de obedecer pero todos nos resistimos
a obedecer en mayor o menor grado? Una de las razones es porque la obediencia
no es parte de nuestra humana naturaleza. En realidad, lo opuesto es lo correcto.
La desobediencia es parte de nuestra humana naturaleza. En Efesios 2:2, el apóstol
Pablo llamó hijos de desobediencia a los que todavía no habían
recibido a Cristo como su Salvador. Para demostrar la veracidad del enunciado
de Pablo, solamente permítame citar un hecho que usted y yo lo hemos
comprobado un sinnúmero de veces. ¿Ha notado que nadie ha tenido
que enseñar a sus hijos a desobedecer? Sin embargo, prácticamente
desde que nacen, los hijos manifiestan una fuerte tendencia hacia la desobediencia.
Es como si la desobediencia fuera parte del programa de conducta con el cual
todos nacemos en este mundo. Aun los que hemos sido regenerados o transformados
por el poder del Evangelio de la Gracia de Dios tenemos que luchar fuertemente
contra la tendencia natural hacia la desobediencia. En esta serie de estudios
bíblicos a partir del día de hoy vamos a examinar el caso de un
personaje del Antiguo Testamento, cuyo oficio era profeta de Jehová,
quien tuvo serias dificultades en el área de la obediencia. Su nombre
es Jonás. Espero que la experiencia de Jonás le ayude a mejorar
su obediencia a Dios y a los que están por encima de nosotros como autoridad.
CORTINA---------------------------------------
Si tiene una Biblia a la mano, ábrala en el libro de Jonás,
capítulo 1, versículos 1 y 2. Antes de entrar al análisis
del texto para hoy, permítame hacer una breve introducción a este
libro del Antiguo Testamento. El autor del libro es el profeta Jonás.
El uso de la tercera persona de singular, no es un argumento válido para
decir que fue otro quien escribió acerca de Jonás, porque muchos
de los escritores bíblicos, al hablar de ellos mismos lo hacían
en tercera persona de singular. En cuanto a la fecha de escritura, en 2 Reyes
14:25, se identifica a Jonás con el reinado de Jeroboam segundo de Israel,
quien reinó desde el año 793 AC hasta el año753 AC y que
tuvo éxito en reafirmar el poder de Israel en la mayor parte del territorio
al norte de Judá, el cual estuvo previamente controlado por David y Salomón.
Ninguna inscripción asiria habla de un avivamiento religioso en el imperio
Asirio, tal como lo relata el libro de Jonás, sin embargo, durante el
reinado de Adad Nirari tercero, quien gobernó Asiria desde el 810 AC
hasta el 783 AC se experimentó en Asiria un brusco giro del politeísmo
al monoteísmo, el cual pudo haber sido el resultado de la predicación
de Jonás. Lo más exacto que se ha podido ubicar la fecha de escritura
de este libro es entre el 785 AC al 760 AC. El libro de Jonás es una
narración en prosa desde el principio hasta el fin, con la excepción
de la oración de acción de gracias del capítulo 2. El propósito
del libro es múltiple, destacándose el cuidado que tiene Dios
no sólo sobre su pueblo escogido Israel, sino sobre todo el mundo. También
es una lección para Israel en el sentido que Asiria se convirtió
con un solo mensaje de un profeta de Jehová, en cambio Israel había
tenido varios mensajes de varios profetas tanto en el pasado como en el presente
y sin embargo todavía no se convertía. En el libro de Jonás
encontramos varios relatos de eventos sobrenaturales o milagrosos, como calmar
una tempestad en alta mar, la provisión de un gran pez para que trague
a Jonás, la preservación de Jonás en el vientre del gran
pez, la salida de Jonás del vientre del gran pez, la provisión
de una calabacera para cubrir del sol a Jonás, la presencia de un gusano
para matar a la calabacera, la venida de un viento solano y el arrepentimiento
de una multitud en Nínive. Estos hechos milagrosos han servido para que
los enemigos de las Escrituras duden y hasta se burlen de la autenticidad de
los hechos relatados en el libro de Jonás. El que duda sobre lo que relata
el libro de Jonás, en el fundo duda también de la persona del
Señor Jesús, porque fue el Señor Jesús quien confirmó
la autenticidad de los hechos relatados en Jonás cuando en Mateo 12:39-41
dijo: El respondió y les dijo: La generación mala y adúltera
demanda señal; pero señal no le será dada, sino la señal
del profeta Jonás.
Mat 12:40 Porque como estuvo Jonás en el vientre del gran pez tres días
y tres noches, así estará el Hijo del Hombre en el corazón
de la tierra tres días y tres noches.
Mat 12:41 Los hombres de Nínive se levantarán en el juicio con
esta generación, y la condenarán; porque ellos se arrepintieron
a la predicación de Jonás, y he aquí más que Jonás
en este lugar.
Con esta introducción, algo extensa pero muy necesaria, vamos al texto
que tenemos para nuestro estudio de hoy. Jonás 1:1 dice: Vino palabra
de Jehová a Jonás hijo de Amitai, diciendo:
Como señalamos antes, el oficio de Jonás era de profeta. Un profeta
de Dios habla al pueblo de Dios a nombre de Dios, por eso Jonás dice:
Vino palabra de Jehová a Jonás. La manera exacta de cómo
Jonás recibió el mensaje de Jehová no ha sido revelada
en la Biblia. Pudo haber sido audiblemente, o por medio de sueños o por
medio de visiones o una impresión interna causada por el Espíritu
Santo. El nombre Jonás significa: Paloma. Jonás era hijo de Amitai.
Este nombre, Amitai, significa uno que dice la verdad. Qué interesante,
desde pequeño, Jonás vivió en un hogar cuyo padre probablemente
hacía honor a su nombre, viviendo y diciendo siempre la verdad. Padres,
nuestro comportamiento influye negativamente o positivamente en nuestros hijos.
Por la referencia en 2 Reyes 14:25 se sabe que Amitai y Jonás eran de
Gat-hefer en el territorio de Zabulón, cercano a Asiria, cuya capital
era Nínive. Luego en el versículo 2 tenemos el mensaje de Jehová
a Jonás. Dice así, leo en Jonás 1:2 Levántate y
ve a Nínive, aquella gran ciudad, y pregona contra ella; porque ha subido
su maldad delante de mí.
La forma imperativa del verbo levantarse nos dice que lo que Jonás recibió
fue una orden o un mandato. Cuando existe una orden de por medio, no queda sino
dos alternativas, obedecer o desobedecer. Más adelante vamos a ver como
respondió Jonás. La orden tenía que ver con ir a Nínive,
la capital del imperio más grande de esa época. Nínive
era una ciudad populosa, ilustre y con abolengo. De ella nos habla Génesis
10:11, como la residencia de Nimrod, el primer poderoso de la tierra. Lo malo
de Nínive es que estaba habitada por gente perversa, enemiga acérrima
de Israel. Jonás, viviendo al Norte de Israel, estaba bien al tanto de
la crueldad de los asirios en sus frecuentes incursiones armadas al territorio
de Israel. Algunos inclusive han afirmando que los padres de Jonás fueron
asesinados por las despiadadas huestes asirias en una de esas mortíferas
incursiones en Israel. Si esto fuera así, lo menos que desearía
Jonás sería clemencia para esta gente de Nínive. No es
extraño que el mandado de Jehová de ir a Nínive y predicar
que se arrepientan era lo menos que Jonás quería hacer. Jonás
tenía que pregonar contra la ciudad de Nínive, en cuanto a que
su maldad había llegado a un límite tal que Dios estaba a punto
de intervenir directamente castigando su maldad. Pero Dios que es rico en misericordia,
no quería traer su castigo sin antes advertir. Jonás sería
su mensajero para advertir del peligro. Así es amable oyente, no piense
que su pecado, su maldad, pasa desapercibida delante de Dios. Él está
pendiente de cada cosa mala que usted hace, por más insignificante que
sea. La culpa por la maldad del pecador va acumulándose delante de Dios,
pero usted debe saber que su culpa acumulada tiene un límite que ni usted
ni yo conocemos, sino sólo Dios. Si usted llega a ese límite,
Dios intervendrá castigando. Cuidado con caer en sus manos para juicio.
Pero Dios le ama y quiere perdonarlo. Por eso, este preciso instante le está
advirtiendo, mediante su palabra, así como Jonás advirtió
a los habitantes de Nínive. Arrepiéntase de su pecado y crea en
Cristo como su Salvador. Dios le perdonará de todo su pecado cuando usted
dé este paso de fe y usted quedará libre de la condenación
que pesa sobre su existencia a causa de su pecado. No espere más, quien
sabe si el próximo pecado que cometa haga colmar la paciencia de Dios
y usted sea condenado por la eternidad. Reciba hoy mismo a Cristo como su Salvador.
Volviendo a nuestro personaje, ¿Cuál será la respuesta
de Jonás al mandato de Jehová? Esto será el tema de nuestro
próximo estudio bíblico.
CORTINA--------------------------------------------
Antes de dar término a nuestra edición de hoy, quiero invitarle
a visitar nuestro sitio en Internet y conocer la respuesta a la PREGUNTA DEL
DIA. Según Mateo 17:24 tanto Pedro como Jesús, fueron requeridos
a pagar las dos dracmas. ¿Por qué tenían que pagar esto?
Nuestra dirección es: triple w.labibliadice.org en donde además
puede conocer toda la literatura que tenemos a su libre disposición.
Todos los que hacemos LA BIBLIA DICE... deseamos Que Dios le bendiga ricamente
y será hasta nuestro próximo programa.
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