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Programa del22 de octubre del 2014

 
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LA BIBLIA DICE…

ESTUDIO BÍBLICO EMERGENCIA 12

Programa No. 10-22-2014

Saludos cordiales amable oyente. Bienvenida, bienvenido al estudio bíblico de hoy. ¡Cuán difícil es mantener nuestra vieja naturaleza bajo control! Cuántas veces no habremos cedido a sus impulsos y habremos hecho cosas vergonzosas. En casos así, cómo hubiéramos anhelado tener el poder suficiente para decir No a los deseos de nuestra carne. En el estudio bíblico de hoy trataremos el tema de cómo tener bajo dominio a nuestra vieja naturaleza.

CORTINA---------------------------------------

La carne o nuestra vieja naturaleza, es un enemigo muy poderoso, pero gracias a Dios, es un enemigo derrotado. Este poderoso enemigo fue derrotado por Cristo Jesús cuando murió en la cruz del Calvario. Romanos 6:6 dice: sabiendo esto,  que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él,  para que el cuerpo del pecado sea destruido,  a fin de que no sirvamos más al pecado.
Así es amable oyente, nuestra vieja naturaleza o la carne ha sido crucificada juntamente con Cristo, y eso representa para nosotros una garantía de victoria. Pero si eso es así, ¿Cómo es que tantas veces la carne nos vence y hacemos lo que nos sugiere? Bueno, la razón es sencilla amable oyente. Se debe a que la carne todavía conserva su poder y hará todo lo posible para que, a pesar que ha sido derrotada, nos sometamos a ella en cada ocasión que se presente. Por eso es que existe cantidad de creyentes que a pesar de ser hijos de Dios, todavía se les ve satisfaciendo los deseos de la carne. ¿Conoce a personas así? Creyentes que andan en mentiras, creyentes que andan en chismes, creyentes que andan en inmoralidad de cualquier tipo, creyentes que andan en hurtos, creyentes que andan en peleas. Cada vez que vea a un creyente así, metido en este tipo de conducta tiene que pensar en alguien que se ha dejado dominar voluntariamente de ese enemigo derrotado llamado carne o vieja naturaleza. Es importante por tanto saber como evitar que la carne nos domine. La única manera de lograrlo es por medio de la llenura del Espíritu Santo. Gálatas 5:16 dice: Digo,  pues:  Andad en el Espíritu,  y no satisfagáis los deseos de la carne.
Note que si no queremos satisfacer los deseos de la carne, debemos andar, o vivir controlados, o ser llenos del Espíritu Santo. Todos los creyentes tenemos el Espíritu Santo en nuestra vida, pero eso no significa que todos los creyentes andemos o seamos controlados o seamos llenos del Espíritu. Tenemos entonces que procurar ser llenos del Espíritu Santo. Esto de la llenura del Espíritu Santo no es una opción para el creyente, sino una orden. Efesios 5:18 dice: No os embriaguéis con vino,  en lo cual hay disolución;  antes bien sed llenos del Espíritu,
Ser llenos del Espíritu es un mandato, no una opción para el creyente. ¿Es un creyente lleno del Espíritu? ¿No? Entonces permítame compartir algunos principios que le pueden ayudar a ser lleno del Espíritu Santo. Número uno, no deje acumular su archivo de pecado. Cada vez que cometa un pecado, reconózcalo delante de Dios, confiéselo y apártese de él. Proverbios 28:13 dice: El que encubre sus pecados no prosperará;
 Mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia.
Número dos, si su pecado afectó a otros, pida perdón y haga restitución. Cuando Zaqueo reconoció que había estafado a otros en el cobro de los impuestos, estuvo dispuesto a devolver con intereses lo que había cobrado en exceso. Lucas 19:8 dice: Entonces Zaqueo,  puesto en pie,  dijo al Señor:  He aquí,  Señor,  la mitad de mis bienes doy a los pobres;  y si en algo he defraudado a alguno,  se lo devuelvo cuadruplicado.
Número tres, presente su cuerpo en sacrificio vivo a Dios. Romanos 12:1 dice: Así que,  hermanos,  os ruego por las misericordias de Dios,  que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo,  santo,  agradable a Dios,  que es vuestro culto racional.
El sacrificio vivo del cual habla este texto significa una negación voluntaria y consciente de nuestros propios deseos para dar lugar a cumplir con los deseos de Dios. Número cuatro, sature su mente con la palabra de Dios. Mientras más conozca la palabra de Dios, mejores serán sus oportunidades de vencer los deseos de su carne. Salmo 119:9 -11 dice: ¿Con qué limpiará el joven su camino?
 Con guardar tu palabra.
Psa 119:10  Con todo mi corazón te he buscado;
 No me dejes desviarme de tus mandamientos.
Psa 119:11  En mi corazón he guardado tus dichos,
 Para no pecar contra ti.
Número cinco, ore sin cesar. 1 Tesalonicenses 5:17 dice justamente eso. Dios nos habla por medio de su palabra, nosotros hablamos a Dios por medio de la oración. Así cerramos  el camino de la comunicación. Número seis, no descuide su comunión con otros creyentes. Asista con regularidad a las reuniones de la iglesia. Hebreos 10:25 dice: no dejando de congregarnos,  como algunos tienen por costumbre,  sino exhortándonos;  y tanto más,  cuanto veis que aquel día se acerca.
Número siete, manténgase ocupado para el Señor. El ocio es terreno propicio para que la carne gane victoria. Eclesiatés 9:10 dice: Todo lo que te viniere a la mano para hacer,  hazlo según tus fuerzas;  porque en el Seol,  adonde vas,  no hay obra,  ni trabajo,  ni ciencia,  ni sabiduría.
Número ocho, someta a disciplina su cuerpo. No permita que su cuerpo lo domine. Es bueno descansar pero no tanto, es bueno dormir, pero no tanto, es bueno comer, pero no tanto. 1 Corintios 9:27 dice: sino que golpeo mi cuerpo,  y lo pongo en servidumbre,  no sea que habiendo sido heraldo para otros,  yo mismo venga a ser eliminado.
Número nueve, controle sus pensamientos. Proverbios 4:23 dice: Sobre toda cosa guardada,  guarda tu corazón;
 Porque de él mana la vida.
Si llena su mente de malos pensamientos, estará impidiendo que el Espíritu Santo llene su vida. Si quiere saber en lo que debe pensar, lea Filipenses 4:8. La Biblia dice: Por lo demás,  hermanos,  todo lo que es verdadero,  todo lo honesto,  todo lo justo,  todo lo puro,  todo lo amable,  todo lo que es de buen nombre;  si hay virtud alguna,  si algo digno de alabanza,  en esto pensad.
Número diez, elija huir antes de caer en la tentación. La Biblia aconseja huir de la fornicación, huir de la idolatría, huir de la codicia y huir de las pasiones juveniles. ¿Qué es lo que hizo José cuando la esposa de Potifar trataba de seducirle? El relato bíblico dice que José dejó su ropa en las manos de la esposa de Potifar y huyó y salió. Perdió la ropa pero ganó una corona por vencer la tentación. Número once, considérese muerto al pecado. Romanos 6:11 dice: Así también vosotros consideraos muertos al pecado,  pero vivos para Dios en Cristo Jesús,  Señor nuestro.
Uno está vivo a lo que uno responde. Por eso es que uno puede estar muerto a ciertas cosas pero vivo a ciertas otras cosas. Cada vez que enfrente a una tentación a pecar, hable con usted mismo, y diga algo como esto: Aquí estoy ante una gran ocasión para pecar. Mi carne desea ardientemente que peque. Pero estoy muerto al pecado, por tanto no voy a responder a lo que mi carne desea. No se imagina como este razonamiento ayuda a ser lleno del Espíritu Santo y así vencer a nuestra carne. Número doce, evite exponerse al peligro. Qué triste que a veces nos acercamos tanto al fuego del pecado que nuestra ropa espiritual queda impregnada de olor a humo de la inmundicia. Si sabemos de antemano que ciertos lugares o ciertas personas o ciertas situaciones pueden hacer que se debiliten nuestras defensas ante el pecado, evitemos a cualquier costo meternos en asuntos cuestionables. Dios nos ha dado poder para vencer el pecado pero no nos jactemos de ello acercándonos demasiado al pecado. Aquel que piensa estar firme, mire que no caiga dice la palabra de Dios. Número trece, evite ingerir cualquier sustancia química que altere su personalidad. Un creyente que desea estar lleno del Espíritu Santo no debe introducir en su organismo alcohol o tabaco o drogas y en general cualquier sustancia nociva que debilite su voluntad. Nuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo y no debe ser contaminado con sustancias que lo dañan. Número catorce, aproveche la ayuda siempre oportuna de Dios. Qué bueno es saber que Dios nos ha dado plena libertad para recurrir a él en cualquier momento en cualquier circunstancia. Hebreos 4:16 dice: Acerquémonos,  pues,  confiadamente al trono de la gracia,  para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.
Proverbios 18:10 dice además: Torre fuerte es el nombre de Jehová;
 A él correrá el justo,  y será levantado.
Sí, amable oyente, la carne es fuerte, ha sido derrotada por el Señor Jesucristo en la cruz, pero aun así insiste en que nos sometamos a ella. La manera de mantenerla bajo control es siendo controlados por el Espíritu Santo.

CORTINA--------------------------------------------

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