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Programa del22 de Mayo del 2015

 

LA BIBLIA DICE&

CONSULTORIO BÍBLICO

Programa No. 05-22-2015

DA Introducción

CORTINA---------------------------------------

PL Desde Argentina nos escribe una amiga oyente para hacernos la siguiente consulta: Si enviuda uno de los ancianos en una iglesia local, ¿puede seguir siendo anciano? O debe dejar de serlo.
DL Que el Señor le bendiga amiga oyente. Aprecio mucho su consulta. Los ancianos en una iglesia local no llegan a ocupar ese oficio sobre la base de sus estudios o a su condición social, o a su condición económica, o a si es soltero o casado o viudo. El Nuevo Testamento muestra con absoluta claridad que para ser anciano, un creyente necesita cumplir con requisitos de carácter. Estos requisitos aparecen en 1 Timoteo 3:1-7 y en Tito 1:6-9. Los dos pasajes bíblicos son similares. Permítame leer el primero de ellos. Dice así: Palabra fiel:  Si alguno anhela obispado,  buena obra desea.  Pero es necesario que el obispo sea irreprensible,  marido de una sola mujer,  sobrio,  prudente,  decoroso,  hospedador,  apto para enseñar;  no dado al vino,  no pendenciero,  no codicioso de ganancias deshonestas,  sino amable,  apacible,  no avaro;  que gobierne bien su casa,  que tenga a sus hijos en sujeción con toda honestidad  (pues el que no sabe gobernar su propia casa,  ¿cómo cuidará de la iglesia de Dios?);  no un neófito,  no sea que envaneciéndose caiga en la condenación del diablo.  También es necesario que tenga buen testimonio de los de afuera,  para que no caiga en descrédito y en lazo del diablo.
Estos son los requisitos que deben cumplir los ancianos en una iglesia local. Uno de esos requisitos es que el anciano debe ser marido de una sola mujer. Esto ha llevado a pensar que el anciano debe ser obligatoriamente casado, pero en realidad no es así. Este requisito tiene más bien que ver con la pureza moral en el área sexual del anciano. El anciano debe ser varón de una sola mujer, esto significa una vida de pureza en lo sexual, no importa si el anciano es soltero, o casado, o viudo. De manera que, amable oyente, si un anciano ha enviudado, perfectamente puede seguir siendo anciano, mientras cumpla con los requisitos, dentro de eso, la pureza moral en el área sexual. El anciano viudo podría volver a casarse en la voluntad del Señor, y esto en nada atentaría contra su integridad moral en el área sexual, y por tanto podría seguir siendo anciano.

CORTINA---------------------------------------

PL La segunda consulta para el programa de hoy nos llega desde Venezuela y dice así: ¿Tendrán perdón de Dios las parejas que viven juntos sin haberse casado?
DL Aprecio mucho su consulta amable oyente. El plan de Dios para el correcto uso del sexo entre un hombre y una mujer es el matrimonio. Permítame leer el texto en 1 Corintios 7:1-2. La Biblia dice: En cuanto a las cosas de que me escribisteis,  bueno le sería al hombre no tocar mujer;  pero a causa de las fornicaciones,  cada uno tenga su propia mujer,  y cada una tenga su propio marido.
En lo que nos concierne, el apóstol Pablo está diciendo que para evitar las fornicaciones, lo cual se refiere a todo uso del sexo fuera del matrimonio, el hombre debe tener su esposa y la mujer debe tener su esposo. Las parejas que viven juntos sin haberse casado están violando este principio bíblico y aunque suene extremadamente drástico, están viviendo en fornicación. ¿Tendrá este pecado perdón de Dios? Por supuesto que sí. En la iglesia en Corinto había creyentes que fueron perdonados de todo tipo de pecados, inclusive la fornicación. Observe lo que dice 1 Corintios 6:9-11 ¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios?  No erréis;  ni los fornicarios,  ni los idólatras,  ni los adúlteros,  ni los afeminados,  ni los que se echan con varones,  ni los ladrones,  ni los avaros,  ni los borrachos,  ni los maldicientes,  ni los estafadores,  heredarán el reino de Dios.  Y esto erais algunos;  mas ya habéis sido lavados,  ya habéis sido santificados,  ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús,  y por el Espíritu de nuestro Dios.
Ponga atención a lo que dice este pasaje bíblico. Algunos de los creyentes en la iglesia en Corinto, antes de ser creyentes eran fornicarios, idólatras, adúlteros, afeminados, homosexuales, ladrones, avaros, borrachos, maldicientes, estafadores y quien sabe qué más. Pero es hermoso lo que dice este pasaje bíblico: Esto erais algunos, tiempo pasado. El presente y el futuro es maravilloso, porque ellos ya han sido lavados, ya han sido santificados, ya han sido justificados. Todo esto se efectivizó cuando ellos recibieron al Señor Jesucristo como su personal Salvador. La sangre de Cristo aplicada al pecador que cree lava y purifica de cualquier pecado que se haya cometido en el estado de incredulidad. Así que, amable oyente, el pecado de vivir en fornicación tiene perdón de Dios. Para alcanzarlo es necesario reconocer el pecado, confesarlo a Dios y apartarse de ese pecado, asumiendo que se trata de personas creyentes, si no son creyentes, es necesario que primeramente reciban al Señor Jesucristo como Salvador y luego se proceda a reconocer ese pecado en la vida, a confesarlo al Señor y a apartarse del mismo. Mi consejo es que si una pareja incrédula está viviendo en fornicación, reciban a Cristo como Salvador, luego procedan a legitimar su relación por medio de casarse, y comiencen a crecer espiritualmente bajo la dirección de hermanos o hermanas maduras en la fe.

CORTINA---------------------------------------

PL La tercera consulta dice así: ¿Está bien jugar a las cartas entre amigos creyentes?.
DL La palabra de Dios condena los juegos en los cuales se confía en la fortuna para ganar. Uno de los muchos pecados con que el pueblo de Israel ofendió a Dios fue justamente el confiar en la fortuna. Isaías 65:11-12 dice:
"Pero vosotros los que dejáis a Jehová, que olvidáis mi santo monte, que ponéis mesa para la Fortuna, y suministráis libaciones para el Destino; yo también os destinaré a la espada, y todos os arrodillaréis al degolladero, por cuanto llamé, y no respondisteis; hablé, y no oísteis, sino que hicisteis lo malo delante de mis ojos, y escogisteis lo que me desagrada."
El pueblo de Israel dio la espalda a Jehová y se volvió a la Fortuna. Fortuna, es la traducción de Gad que era el dios arameo de la suerte. También se volvió al Destino. Destino es la traducción de Meni, el dios arameo del destino. Todo aquel que confía en la fortuna o el destino para ganar la lotería o cualquier juego de azar, está dando las espaldas a Dios y esto es algo muy serio. Note que en el caso de Israel, eso les trajo la consecuencia de arrodillarse en el degolladero para ser decapitados. Confiar en la Fortuna y el Destino es hacer lo malo delante de los ojos de Jehová y escoger justamente lo que le desagrada. Esto se aplica a todo juego de azar, donde la fortuna y el destino eligen a sus favorecidos. Pero Ud. me dirá con mucha razón, ¿Y si no se apuesta dinero y se lo hace solo por diversión? Bueno, al respecto es necesario señalar que si hemos de disfrutar en su plenitud de las bendiciones que están disponibles en Cristo, debemos mantenernos completamente apartados de todo aquello que es dudoso y el juego de cartas por placer lo es. Los jugadores profesionales que derrochan su bien o mal habido dinero en los casinos, no se hicieron tales de la noche a la mañana. Todos ellos comenzaron cuando niños o jóvenes jugando al aparentemente inocente juego de las cartas sólo por placer. Esto se convirtió pronto en un vicio y sin que ellos lo noten fueron arrastrados a la pasión de los juegos de azar. Además la práctica de jugar a las cartas sólo por placer tiene la desventaja de ser una diversión en la cual raramente se usa de moderación. Prácticamente cada jugador con las cartas en su mano, confía en la fortuna para ganar, aunque lo que gane sea sólo la satisfacción de haber derrotado a todos. Adultos que juegan a las cartas, pronto se encontrarán invirtiendo precioso tiempo que bien podría ser utilizado de una manera más productiva. Mujeres que juegan a las cartas, pronto se encontrarán invirtiendo precioso tiempo que podrían dedicar al cuidado de sus familias y al mejoramiento de su cultura. Jóvenes que juegan a las cartas, pronto se encuentran invirtiendo tanto tiempo que podrían dedicar al estudio y a la preparación que necesitan para ser útiles el día de mañana. Ud. y yo conocemos de cantidad de casos de hombres y mujeres, que han descuidado su hogar y sus hijos por las cartas, de hombres que han descuidado sus negocios y de jóvenes que han hecho lo mismo con el estudio. El juego de cartas es absorbente, esclavizante. No es simplemente un juego fascinante, es un juego intoxicante y por lo tanto, peligroso. Además de esto, si el juego de cartas no perjudica al que lo juega, es muy posible que perjudique a los demás. Los jóvenes que ven a un creyente jugando a las cartas serán estimulados a jugar también y para ellos será muy difícil hacerlo con moderación. En este caso se aplica a la perfección el consejo del apóstol pablo en 1 Corintios 10:23-24 que dice:
"Todo me es lícito, pero no todo conviene, todo me es lícito, pero no todo edifica. Ninguno busque su propio bien, sino el del otro."
Puede ser que para una persona muy madura en esta área de jugar a las cartas, le sea lícito hacerlo, pero eso no significa que puede hacerlo sin problema, porque puede ser que aunque para él sea lícito esto de jugar a las cartas, sin embargo sea inconveniente para otros y por tanto algo que no edifica. Es por eso que pablo dice: Ninguno busque su propio bien, sino el del otro. Por lo dicho, mi consejo es evitar el juego a las cartas, aun cuando sea solo por placer.

CORTINA---------------------------------------

PL

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